CUR - Curaçao - Caribe

Curação

Zambullida en la historia

Por Ricardo Freire

Pocas islas caribeñas tienen una personalidad tan notable como Curasao. Su pasado de entrepuesto comercial holandés legó el bello conjunto arquitectónico de la capital Willemstad, declarado patrimonio histórico por la Unesco.

El idioma local, el papiamento, deriva de un patuá usado entre esclavos africanos y sus amos, judíos que huyeron de Recife después que la expulsión de los holandeses ocasionó el fin de la libertad religiosa en Pernambuco. Originalmente era un portugués simplificado y fue incorporando influencias del español y del holandés.

Las playas son pequeñas y tienen aguas súper cristalinas. Los puntos para buceo, sin embargo, son innúmeros; los jardines de corales de la costa noroeste están entre los más bonitos (y de fácil acceso) del Caribe.

O que fazer em Curação

Es bueno tener un coche para ir a las playas vírgenes, como Kenepa Grandi (la más bonita de la isla, cerca de la punta oeste), Port-Marie y Cas Abou (particulares y perfectas para buceo de snorkel o cilindro).

Reserve un día nublado para explorar Willemstad: el mercado flotante de Punda, la sinagoga con piso de arena, los casarones de la calle Scharloo, el puente flotante y el museo Kurá Hulanda, que cuenta la historia del tráfico de esclavos.

La movida está en la playa del Seaquarium, en los clubes Mambo y Cabana (aproveche y visite el acuario). El point de la noche es el Fuerte Rif, que se tornó un complejo de restaurantes y bares integrado al hotel Renaissance.

volver