MGF - Maringá

¡Bis! ¡Bis!

Es la más joven de las grandes ciudades del norte del estado de Paraná: fue fundada apenas en 1947.

El origen del nombre es curioso. Los empleados de la Companhia Norte do Paraná les dieron nombre a los riachuelos de la región. A uno de esos empleados debía gustarle mucho la canción “Maringá”, de Joubert de Carvalho, que cantaba sus nostalgias de una mestiza nordestina. El nombre del riachuelo acabó bautizando la ciudad. Y, así, Maringá se transformó en una de las privilegiadas representadas en el cancionero popular: Es la Ciudad-Canción.

Con urbanización planificada de trazado modernista, Maringá tiene zonas bien definidas y se caracteriza por largas avenidas con canteros centrales, muchas plazas y amplias áreas verdes, lo que le brinda una agradable atmósfera de calidad de vida, de la cual disfrutan los que vienen en viaje de negocios.



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El principal mojón de la ciudad es la Catedral Nuestra Señora de la Gloria. Construcción osada, la iglesia tiene una torre en formato cónico, con 114 m de altura, y un imperdible mirador en su interior.

Algo muy bueno es aprovechar con calma algunas de las áreas verdes de Maringá. Las más famosas (y mejor estructuradas) son el Parque do Ingá, amplia reserva forestal existente desde la fundación de la ciudad, y su zoológico; y el Bosque de los Robles, que debe su nombre a la especie única plantada en su terreno.

En la ciudad de Santa Fé, a 60 km, es posible pasar el día haciendo boia-cross y tirolesas, y disfrutando de las piscinas y cascadas en el Salto Bandeirantes.

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