NAT - Natal

Natal

Con emoción

Por Ricardo Freire

Puede buscar: usted no encontrará en ningún lugar del mundo otra ciudad de este porte donde las dunas hagan parte del paisaje urbano. En Natal, las dunas desempeñan el papel de montañas, solo que de arena.

La Vía Costera, donde están los resorts de la ciudad, acompaña un parque de dunas. El Morro do Careca, mojón de la playa Ponta Negra, nada más es que el lado norte de otra gran duna que se extiende hasta la base aeronáutica de la Barreira do Inferno. Al norte, las dunas de Genipabu empiezan tan pronto como su coche baje el hermoso puente nuevo sobre el Río Potengi.

En lo alto de las dunas, el conductor del buggy le hará la clásica pregunta, ya incorporada a los paseos radicales en todo Brasil: "¿Con o sin emoción?" No sienta miedo. En Natal, las dunas son fuente de belleza y diversión.​

O que fazer em Natal

Haga una visita guiada al Forte dos Reis Magos, construido en forma de estrella. El Memorial Câmara Cascudo reúne el acervo del folklorista en un palacio del Centro viejo; aproveche para dar una vuelta en coche por el barrio portuario de la Ribeira.

El Alto de Ponta Negra es el reducto de los bares más animados, pero la elite de Natal prefiere los elegantes restaurantes de los barrios centrales de Petrópolis y Tirol.

La costa norte es un parque de diversiones en la arena, con paseos de buggy, aerobunda y esquibunda; en la vuelta, pruebe el jinga, un pescadito frito servido con tapioca, en el Mercado da Redinha. En el sur, aproveche el viaje hasta el mayor árbol de cajú del mundo y siga hasta el mirador de Tabatinga; después tome un baño en las aguas calmas de Camurupim.

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