BEL - Belém

Belém

Metrópolis al tucupí

Por Ricardo Freire

Belém es uno de los destinos más fascinantes de Brasil. La ciudad tiene personalidad fuerte e inconfundible. Sus calles son adornadas por frondosos mangos plantados hace más de un siglo. La opulencia del ciclo del caucho está registrada en un bello conjunto arquitectónico. La culinaria ofrece todos los sabores de la Amazonia –frutas exóticas, peces de río, tacacá, tucupí– que, por sí solo, vale el viaje.

Pero la ciudad no es prisionera de sus tradiciones. Muchos de sus marcos históricos fueron ganando nuevos usos, en un proceso de revitalización urbana que solo encuentra paralelo en Curitiba.

La bahía de Guajará, resultado de la confluencia de los ríos Guamá y Acará, y muy próxima de la desembocadura del Amazonas, invita a paseos fluviales.​

O que fazer em Belém

Comience su visita por donde la ciudad nació: donde está ubicado el Forte do Presépio. En la misma plaza se encuentra la Iglesia de Santo Alexandre y la Casa das Onze Janelas, un centro cultural.

El puerto queda lejos –allá se encuentran el Mercado Ver-o-Peso (donde se sirve el asaí a la moda paraense, con pescado frito y harina de mandioca) y la Estação das Docas, reducto de bares y restaurantes. El magnífico Theatro da Paz ofrece visitas guiadas a cada hora. No deje de visitar la antigua Casa de Detención, que se transformó en el Polo Joalheiro.

Los parques urbanos son un capítulo aparte. Intente encajar en su programa el Mangal das Garças, el Bioparque Amazonia y el Parque Emílio Goeldi.

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